¿Cómo ir al cielo?

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EL EVANGELIO DE JESUCRISTO

El evangelio de hoy, ha sido manchado y quebrado, la mejor manera de entender el evangelio es leyéndolo con dedicación, es por eso que hoy quiero dar mi testimonio, sobre lo que es el Evangelio de Jesucristo.

Dios, el Creador

Dios es un Dios Todopoderoso y nos da testimonio de Él por medio de lo que ha hecho con su poder:

Romanos 1:19  “Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto,  pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él,  su eterno poder y deidad,  se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,  siendo entendidas por medio de las cosas hechas,  de modo que no tienen excusa”

Isaías 46:5-12 “¿A quién me asemejáis,  y me igualáis,  y me comparáis,  para que seamos semejantes? Sacan oro de la bolsa,  y pesan plata con balanzas,  alquilan un platero para hacer un dios de ello;  se postran y adoran. Se lo echan sobre los hombros,  lo llevan,  y lo colocan en su lugar;  allí se está,  y no se mueve de su sitio.  Le gritan,  y tampoco responde,  ni libra de la tribulación. Acordaos de esto,  y tened vergüenza;  volved en vosotros,  prevaricadores. Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos;  porque yo soy Dios,  y no hay otro Dios,  y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio,  y desde la antigüedad lo que aún no era hecho;  que digo:  Mi consejo permanecerá,  y haré todo lo que quiero; que llamo desde el oriente al ave,  y de tierra lejana al varón de mi consejo.  Yo hablé,  y lo haré venir;  lo he pensado,  y también lo haré. Oídme,  duros de corazón,  que estáis lejos de la justicia”

Dios crea al hombre y a la mujer en santidad perfecta a imagen suya (Génesis 1:26), el hombre, igual que hoy desobedeció a Dios por su propia voluntad a Dios (Génesis 3) y cede ante el engaño de Satanás (Génesis 3:1), quien es una creatura de Dios caída a causa del pecado (Ezequiel 28:13-19). Dios tiene naturaleza perfecta en todos sus aspectos, es eterno en todos sus atributos, por tanto su santidad es infinita y cualquier falta ante su santidad tiene el mismo carácter infinito, por eso es que por justicia (Justicia eterna) Dios debería aplicar su justicia eterna en el inferno, para satisfacer su justicia.

Salmos 119:142  “Tu justicia es justicia eterna,  Y tu ley la verdad”

Salmos 45:6  “Tu trono,  oh Dios,  es eterno y para siempre;

Cetro de justicia es el cetro de tu reino”

Salmos 119:160  “La suma de tu palabra es verdad,

Y eterno es todo juicio de tu justicia”

Apocalipsis 20:10,15 “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre,  donde estaban la bestia y el falso profeta;  y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.  Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”

El hombre y el pecado

Desde que el hombre ha caído, ha muerto espiritualmente (que significa estar separado de Dios, porque el espíritu no muere) y también muere físicamente, toda su naturaleza ha sido corrompida por causa de su pecado, y no solamente la suya, sino toda la creación. (Génesis 3:14-24)

Rom 8:19  Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

El hombre nunca más pudo restaurarse de esa naturaleza caída, sino más bien se ha ido corrompiendo más y más para su propia perdición.

Génesis 6:5-7  “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra,  y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra,  y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová:  Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado,  desde el hombre hasta la bestia,  y hasta el reptil y las aves del cielo;  pues me arrepiento de haberlos hecho”

Dios para aclarar el sentido moral de su conciencia, destina su Santa Ley al pueblo elegido (Israel), Dios es Santo, Santo, Santo (Isaías 6:3) y otorga su Ley al hombre (Éxodo 34:28) para que este se dé cuenta que nadie puede cumplirla.

Romanos 3:19-21  “Pero sabemos que todo lo que la ley dice,  lo dice a los que están bajo la ley,  para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él;  porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Pero ahora,  aparte de la ley,  se ha manifestado la justicia de Dios,  testificada por la ley y por los profetas”

Hoy se dice “Dios odia el pecado, pero ama al pecador”, pero bíblicamente, Dios aborrece el pecado y a los que practican el pecado, por eso la Biblia dice:

Salmos 5:4-6  “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;  El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos;  Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová”

Romanos 1:18  “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”

Romanos 3:10-32  “Como está escrito:
No hay justo,  ni aun uno;
No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron,  a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno,  no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
Su boca está llena de maldición y de amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre;
Quebranto y desventura hay en sus caminos;
Y no conocieron camino de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Pues habiendo conocido a Dios,  no le glorificaron como a Dios,  ni le dieron gracias,  sino que se envanecieron en sus razonamientos,  y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios,  se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,  de aves,  de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia,  en las concupiscencias de sus corazones,  de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira,  honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador,  el cual es bendito por los siglos.  Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas;  pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres,  dejando el uso natural de la mujer,  se encendieron en su lascivia unos con otros,  cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres,  y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios,  Dios los entregó a una mente reprobada,  para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia,  fornicación,  perversidad,  avaricia,  maldad;  llenos de envidia,  homicidios,  contiendas,  engaños y malignidades; murmuradores,  detractores,  aborrecedores de Dios,  injuriosos,  soberbios,  altivos,  inventores de males,  desobedientes a los padres, necios,  desleales,  sin afecto natural,  implacables,  sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios,  que los que practican tales cosas son dignos de muerte,  no sólo las hacen,  sino que también se complacen con los que las practican.”

El hombre habiendo sabido de Dios, no se ha preocupado por conocerlo,  ni por glorificarlo, cuando Dios a través del tiempo le ha dado siempre la oportunidad de arrepentirse y volver a Él:

Jeremías 26:3-5  “Quizá oigan,  y se vuelvan cada uno de su mal camino,  y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. Les dirás,  pues:  Así ha dicho Jehová:  Si no me oyereis para andar en mi ley,  la cual puse ante vosotros, para atender a las palabras de mis siervos los profetas,  que yo os envío desde temprano y sin cesar,  a los cuales no habéis oído”

¡EL HOMBRE ESTÁ PERDIDO!

El hombre no tiene la capacidad de agradar a Dios, el profeta Isaías dice que aun las mejores obras del hombre son como trapos de inmundicia ante la justicia de Dios y refleja lo inútiles que somos-

Isa 64:5-8  “Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia,  de los que se acordaban de ti en tus caminos;  he aquí,  tú te enojaste porque pecamos;  en los pecados hemos perseverado por largo tiempo;  ¿podremos acaso ser salvos? Si bien todos nosotros somos como suciedad,  y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia;  y caímos todos nosotros como la hoja,  y nuestras maldades nos llevaron como viento. Nadie hay que invoque tu nombre,  que se despierte para apoyarse en ti;  por lo cual escondiste de nosotros tu rostro,  y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades. Ahora pues,  Jehová,  tú eres nuestro padre;  nosotros barro,  y tú el que nos formaste;  así que obra de tus manos somos todos nosotros”

El Nuevo Testamento aclara que:

Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte”

Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

Jesucristo, el Salvador

Pero por el amor a Él mismo y a Su creación, Dios ha provisto de una única salida para el hombre. Puesto que solamente Él y solo Él puede saciar su sed de Justicia él mismo, entonces fue parte de su plan hacer hombre a su misma Deidad, Jesucristo, el Hijo de Dios:

Juan1:1,14 “En el principio era el Verbo,  y el Verbo era con Dios,  y el Verbo era Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne,  y habitó entre nosotros  (y vimos su gloria,  gloria como del unigénito del Padre),  lleno de gracia y de verdad”

El Dios hecho Hombre, es perfectamente hombre y perfectamente Dios:

Lucas 1:80  “Y el niño crecía,  y se fortalecía en espíritu;  y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel”

Juan bautista contemporáneo y pariente cercano de Jesucristo, pregonaba el evangelio, poco antes que el ministerio de Jesús empezara, diciendo:

Marcos 1:4-7 “Bautizaba Juan en el desierto,  y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. Y predicaba,  diciendo:  Viene tras mí el que es más poderoso que yo,  a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.”

Cuando Jesucristo empezó su ministerio, escogió a personas pecadoras y salvó a muchos para que se han sus discípulos y dar su testimonio y llamaba al arrepentimiento y hablaba de Él mismo diciendo:

Mateo 4:17  “Desde entonces comenzó Jesús a predicar,  y a decir:  Arrepentíos,  porque el reino de los cielos se ha acercado”

Mateo 7:13  “Entrad por la puerta estrecha;  porque ancha es la puerta,  y espacioso el camino que lleva a la perdición,  y muchos son los que entran por ella”

Juan 17:3  “Y esta es la vida eterna:  que te conozcan a ti,  el único Dios verdadero,  y a Jesucristo,  a quien has enviado”

Mateo 7:14  porque estrecha es la puerta,  y angosto el camino que lleva a la vida,  y pocos son los que la hallan.

Juan 5:21 “Porque como el Padre levanta a los muertos,  y les da vida,  así también el Hijo a los que quiere da vida”

Juan  15:5  “Yo soy la vid,  vosotros los pámpanos;  el que permanece en mí,  y yo en él,  éste lleva mucho fruto;  porque separados de mí nada podéis hacer”

Lucas 9:23  “Y decía a todos:  Si alguno quiere venir en pos de mí,  niéguese a sí mismo,  tome su cruz cada día,  y sígame”

Mateo 19:29 “Y cualquiera que haya dejado casas,  o hermanos,  o hermanas,  o padre,  o madre,  o mujer,  o hijos,  o tierras,  por mi nombre,  recibirá cien veces más,  y heredará la vida eterna”

Mateo 20:28  “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido,  sino para servir,  y para dar su vida en rescate por muchos”

Juan  6:35  “Jesús les dijo:  Yo soy el pan de vida;  el que a mí viene,  nunca tendrá hambre;  y el que en mí cree,  no tendrá sed jamás”

Juan  6:40 “Y esta es la voluntad del que me ha enviado:  Que todo aquel que ve al Hijo,  y cree en él,  tenga vida eterna;  y yo le resucitaré en el día postrero”

Juan  6:47  “De cierto,  de cierto os digo:  El que cree en mí,  tiene vida eterna”

Juan  8:12  “Otra vez Jesús les habló,  diciendo:  Yo soy la luz del mundo;  el que me sigue,  no andará en tinieblas,  sino que tendrá la luz de la vida”

Juan  11:25  “Le dijo Jesús:  Yo soy la resurrección y la vida;  el que cree en mí,  aunque esté muerto,  vivirá”

Lucas 14:26  “Si alguno viene a mí,  y no aborrece a su padre,  y madre,  y mujer,  e hijos,  y hermanos,  y hermanas,  y aun también su propia vida,  no puede ser mi discípulo”

Marcos 8:35  “Porque todo el que quiera salvar su vida,  la perderá;  y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio,  la salvará”

Juan  5:39  “Escudriñad las Escrituras;  porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna;  y ellas son las que dan testimonio de mí”

Juan  5:24  “De cierto,  de cierto os digo:  El que oye mi palabra,  y cree al que me envió,  tiene vida eterna;  y no vendrá a condenación,  mas ha pasado de muerte a vida”

Juan  5:24  “De cierto,  de cierto os digo:  El que oye mi palabra,  y cree al que me envió,  tiene vida eterna;  y no vendrá a condenación,  mas ha pasado de muerte a vida”

Juan  14:6  “Jesús le dijo:  Yo soy el camino,  y la verdad,  y la vida;  nadie viene al Padre,  sino por mí”

El mismo Testimonio de Jesucristo por los profetas del Antiguo testamento:

Isaías 45:18-25 “Porque así dijo Jehová,  que creó los cielos;  él es Dios,  el que formó la tierra,  el que la hizo y la compuso;  no la creó en vano,  para que fuese habitada la creó:  Yo soy Jehová,  y no hay otro. No hablé en secreto,  en un lugar oscuro de la tierra;  no dije a la descendencia de Jacob:  En vano me buscáis.  Yo soy Jehová que hablo justicia,  que anuncio rectitud. Reuníos,  y venid;  juntaos todos los sobrevivientes de entre las naciones.  No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su ídolo,  y los que ruegan a un dios que no salva. Proclamad,  y hacedlos acercarse,  y entren todos en consulta;   ¿quién hizo oír esto desde el principio,  y lo tiene dicho desde entonces,  sino yo Jehová?  Y no hay más Dios que yo;  Dios justo y Salvador;  ningún otro fuera de mí. Mirad a mí,  y sed salvos,  todos los términos de la tierra,  porque yo soy Dios,  y no hay más. Por mí mismo hice juramento,  de mi boca salió palabra en justicia,  y no será revocada:  Que a mí se doblará toda rodilla,  y jurará toda lengua. Y se dirá de mí:  Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza;  a él vendrán,  y todos los que contra él se enardecen serán avergonzados. En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel”

Dios otorga salvación a causa del amor que el mismo tiene por Él, así la derrama en su creación y nos la esa única oportunidad:

Isaías 48:8-11  “Sí,  nunca lo habías oído,  ni nunca lo habías conocido;  ciertamente no se abrió antes tu oído;  porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer,  por tanto te llamé rebelde desde el vientre” Por amor de mi nombre diferiré mi ira,  y para alabanza mía la reprimiré para no destruirte. He aquí te he purificado,  y no como a plata;  te he escogido en horno de aflicción. Por mí,  por amor de mí mismo lo haré,  para que no sea amancillado mi nombre,  y mi honra no la daré a otro”

Juan 14:6  Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. “

Juan  3:16  “Porque de tal manera amó Dios al mundo,  que ha dado a su Hijo unigénito,  para que todo aquel que en él cree,  no se pierda,  mas tenga vida eterna”

Juan  3:17 “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,  sino para que el mundo sea salvo por él”

Juan  3:18  “El que en él cree,  no es condenado;  pero el que no cree,  ya ha sido condenado,  porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”

Jesucristo a diferencia de lo  que comúnmente pensamos fue una persona con mucha autoridad y dijo las cosas en verdad, su mensaje siempre fue rechazado por las mayorías a fin de que se cumpla  en la Palabra “mas sin atractivo para que le deseemos”

Dios padre es el primer evangelista (Desde Génesis 3:15), siglos antes de la nacida del Salvador lo anunciaba una y otra vez por medio de los profetas del Antiguo Testamento:

Isaías 52:13-15; 53:1-12   “He aquí que mi siervo será prosperado,  será engrandecido y exaltado,  y será puesto muy en alto.  Como se asombraron de ti muchos,  de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer,  y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones;  los reyes cerrarán ante él la boca,  porque verán lo que nunca les fue contado,  y entenderán lo que jamás habían oído. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio?   ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?  Subirá cual renuevo delante de él,  y como raíz de tierra seca;  no hay parecer en él,  ni hermosura;  le veremos,  mas sin atractivo para que le deseemos.  Despreciado y desechado entre los hombres,  varón de dolores,  experimentado en quebranto;  y como que escondimos de él el rostro,  fue menospreciado,  y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,  y sufrió nuestros dolores;  y nosotros le tuvimos por azotado,  por herido de Dios y abatido.  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados;  el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,  cada cual se apartó por su camino;  mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.  Angustiado él,  y afligido,  no abrió su boca;  como cordero fue llevado al Mateoadero;  y como oveja delante de sus trasquiladores,  enmudeció,  y no abrió su boca.  Por cárcel y por juicio fue quitado;  y su generación,   ¿quién la contará?  Porque fue cortado de la tierra de los vivientes,  y por la rebelión de mi pueblo fue herido.  Y se dispuso con los impíos su sepultura,  mas con los ricos fue en su muerte;  aunque nunca hizo maldad,  ni hubo engaño en su boca.  Con todo eso,  Jehová quiso quebrantarlo,  sujetándole a padecimiento.  Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado,  verá linaje,  vivirá por largos días,  y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.  Verá el fruto de la aflicción de su alma,  y quedará satisfecho;  por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos,  y llevará las iniquidades de ellos.  Por tanto,  yo le daré parte con los grandes,  y con los fuertes repartirá despojos;  por cuanto derramó su vida hasta la muerte,  y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos,  y orado por los transgresores”

Así fue, Dios satisfizo toda su ira y puso todas nuestras transgresiones y pecados sobre él y lo abandonó hasta su muerte: sufrimiento, dolor, abandono y muerte que cada una de las personas que han vivido merecían y no Él:

Mateo 27:46  “Cerca de la hora novena,  Jesús clamó a gran voz,  diciendo:  Elí,  Elí,  ¿lama sabactani?  Esto es:  Dios mío,  Dios mío,  ¿por qué me has desamparado?”

Más Jesucristo prometió que resucitaría:

Mateo 16:21  “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos,  de los principales sacerdotes y de los escribas;  y ser muerto,  y resucitar al tercer día”

Y Dios lo levanto de los muertos, con un cuerpo de gloria visible ante más de 500 testigos, y ahora vive y está sentado en el trono de Dios:

Lucas 24:25-26 “Entonces él les dijo:  ¡Oh insensatos,  y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas,  y que entrara en su gloria?”

Lucas 24:38-39 “Pero él les dijo:  ¿Por qué estáis turbados,  y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies,  que yo mismo soy;  palpad,  y ved;  porque un espíritu no tiene carne ni huesos,  como veis que yo tengo”

Lucas 24:50-51  “Y los sacó fuera hasta Betania,  y alzando sus manos,  los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos,  se separó de ellos,  y fue llevado arriba al cielo”

Hechos 2:32  “A este Jesús resucitó Dios,  de lo cual todos nosotros somos testigos”

Romanos 14:9  “Porque Cristo para esto murió y resucitó,  y volvió a vivir,  para ser Señor así de los muertos como de los que viven”

1Corintios 15:14-15 “Y si Cristo no resucitó,  vana es entonces nuestra predicación,  vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios;  porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo,  al cual no resucitó,  si en verdad los muertos no resucitan”

Gálatas 1:1  “Pablo,  apóstol  (no de hombres ni por hombre,  sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)”

2Corintios 5:15  “y por todos murió,  para que los que viven,  ya no vivan para sí,  sino para aquel que murió y resucitó por ellos”

Hebreos 13:20  “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo,  el gran pastor de las ovejas,  por la sangre del pacto eterno”

1Pedro 1:21 “y mediante el cual creéis en Dios,  quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria,  para que vuestra fe y esperanza sean en Dios”

Salvación por Gracia, por medio de la fe y no por obras humanas

Para muchos eruditos bíblicos la siguiente es la porción bíblica que mejor traduce lo que es el evangelio de salvación:

Romanos 3:23  “por cuanto todos pecaron,  y están destituidos de la gloria de Dios,  siendo justificados gratuitamente por su gracia,  mediante la redención que es en Cristo Jesús,   a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre,  para manifestar su justicia,  a causa de haber pasado por alto,  en su paciencia,  los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia,  a fin de que él sea el justo,  y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Dónde,  pues,  está la jactancia?  Queda excluida.  ¿Por cuál ley?  ¿Por la de las obras?  No,  sino por la ley de la fe.   Concluimos,  pues,  que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los judíos?  ¿No es también Dios de los gentiles?  Ciertamente,  también de los gentiles”

El tramo bíblico anterior, debe ser analizado detenidamente, nos aclara que:

  1. La Salvación viene gratuitamente, por su pura gracia.
  2. Mediante la redención de Cristo, como propiciación de la fe en su sangre.
  3. A fin de saciar su justicia eterna frente al pecado.
  4. Con el fin de reconciliar a Dios con las personas pecadoras y justificarlas de sus faltas mediante la fe en Jesúcristo.
  5. Donde quedan excluidas todas las obras de la ley, y todas las obras humanas posibles
  6. Siendo otorgada a su pueblo escogido (los judios) y a los gentiles (todos los no judíos)

Pablo habla una y otra vez nos habla de la salvación por fe y no por obras el Nuevo Testamento  que te invito a leer ( Efesios 1:7; Tesalonicenses 2:13; Tito 2:10, Romanos 8:17; Efesios 1:4-7;Tito 3:4-7; Romanos 3:20; 1 Corintios 1:30; 2 Corintios 5:20; Colosenses 2:14, Filipenses 2:11; Romanos 3:20; Romanos 4:1; Gálatas 3:6, 11; etc), la porción más relevante es :

Efesios 2:8-10 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios;  no por obras,  para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya,  creados en Cristo Jesús para buenas obras,  las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Con lo que complementamos que las buenas obras después de la redención también son otorgadas y planificadas por Dios.

¿Qué con las obras?

Este tema genera controversia, puesto que hay  doctrinas que enseñan que la salvación puede perderse a causa de la desobediencia y hay versículos que generan alguna aparente paradoja, pero que después de un estudio serio y dedicado, más la gracia de Dios, podemos comprender, generando más bien un complemento perfecto a la Salvación sin Obras, voy a ampliar en mucho esta parte, no con el afán de cansar, sino más bien con el afán de generar seguridad o no a la persona que profesa ser salva:

Santiago parecería contradecir a Pablo en su epístola, citemos los versículos más críticos:

Santiago 2:14 “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”

¿Esta contradiciendo Santiago a Pablo?, ¿Se contradice la biblia? ¿Se contradice Dios? –Si fuera así, entonces ¿para qué confiar en la biblia? Pero la misma biblia habla de ella misma como la herramienta total y eficaz para la perfección (Salmo 119; Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16)

Si usamos los versículos solitarios, por supuesto que cualquiera va a notar que hay una contradicción con la enseñanza perseverante del gran apóstol Pablo. Cuando surgen aparentes paradojas bíblicas lo primero que hay que hacer en la mayoría de los casos es estudiar bien los versículos en el contexto necesario.

Vemos que Santiago no dice que esta persona tenga fe, dice que afirma tenerla (“…si alguno dice que…”), de nuevo, la forma del verbo describe a alguien que carece todo el tiempo de cualquier evidencia de la fe que dice tener, por supuesto que “esa fe” no puede salvarle. Santiago no está discutiendo la importancia de la fe, más bien se opone a considerar la fe como un simple ejercicio mental carente de compromiso activo en la obediencia práctica, lo que trata de decir es que la forma de demostrar una fe real y una justificación realizada por Dios es precisamente demostrando obras para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31), en una vida piadosa.

Observemos otro versículo difícil:

Santiago 2:24 “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.”

En contexto, el versículo anterior habla de la obra de Abraham cuando estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac, aparentemente contradice a Romanos 3:20; Romanos 4:1; Gálatas 3:6, 11; etc. Leyendo esta corta epístola desde el principio observamos que en Santiago 1:17-18 ya se hace notar que la salvación es un don de Dios y no de algo que pueda venir del hombre, entonces ¿Se contradice el mismo Santiago? En el versículo anterior, es decir el 23 del mismo capítulo 2, cita Génesis 15:6, y en este versículo se le acredita la salvación a Abraham por la fe. La prueba de fe a través del sacrificio de Isaac (una obra) es un acontecimiento muchos años posterior a la fe con la que Abraham es declarado justo (Génesis 12:1-7; 15:6), Es evidente que el sacrificio de Isaac fue una demostración de su fe.

Es cierto que Pablo mismo habla de la importancia de las obras para todos los creyentes convertidos a Cristo, pero no en el sentido de que estos sean necesarios para salvarse, de hecho no Isaías en Isaías 64:6 dice que “nuestras mejores obras son como trapos de inmundicia para Dios”. A menudo un evangelista cualquiera cita Efesios 2:8,9; pero se olvida del importante versículo 10 en el que se nos dice que aún estas obras vienen por gracia, por tanto ni aun de ellas podemos gloriarnos:

Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

Queda demostrado que Santiago es un perfecto complemento a las epístolas de Pablo, aclarándonos como se demuestra la verdadera fe, del creer vano sin arrepentimiento, por tanto no es bueno desechar a ninguno, sino más bien mostrarlos juntos en una explicación sana y bien fundamentada. Tampoco olvidemos a otros escritores bíblicos que nos repiten que la salvación es por la fe en la obra de Cristo en el calvario y su resurrección (Habacuc 2:4; 1 Pedro 1:21; Hebreos 10:14; Isaías 53:5; 1 Juan 5:13)

Sabiendo entonces de que la salvación viene de Dios, y se nos hace eficiente por medio de la fe desde el arrepentimiento, que además nos prepara para andar en una nueva vida piadosa de buenas obras que Dios mismo prepara, llegamos a decir que la salvación es una obra divina de  principio a fin declarada desde una eternidad pasada hacia una eternidad futura, del que hace partícipes a sus escogidos (Romanos 8:28-30)

Entrando de lleno en el tema “salvo siempre salvo”, la cuestión en sí es que si un creyente verdaderamente arrepentido y que ha recibido la gracia de la salvación de Dios, pueda perder de alguna manera este regalo de Dios.

Muchos confunden en que “salvo siempre salvo” puede producir en el creyente libertad en el creyente para pecar, sin embargo está establecido por Dios, que desde el momento de la justificación el creyente es un nuevo ser (2 Corintios 5:17), y aunque este conserva su naturaleza pecaminosa y peca (Romanos 7), el cristiano genuino ha nacido espiritualmente y tiene a Cristo quien es mayor (1 Juan 4:4); es sometido a pruebas (1 Pedro 1:7-9), muchas veces sede en las tentaciones (1 Juan 1:8) y es sometido a la disciplina de Dios (Hebreos 12:7-12), movido a confesión en arrepentimiento (1 Juan 1:9) y será presentado un día por sus obras ante Cristo para recibir o perder recompensas, no para perder su salvación (Romanos 14:10-12; 2 Corintios 5:10). Sin embargo es peligroso darle seguridad de salvación a una persona de la que no se sabe si realmente es salva, la Palabra dice que “el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu,  de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16), es importante para cada uno de nosotros probarnos permanentemente en la fe (2 Corintios 13:5). Los que hemos sido redimidos en Cristo, amamos a Cristo, y el que lo ama guarda su Palabra (Juan 14:23) y sus mandamientos (Juan 14:21), por tanto, un cristiano verdadero no puede vivir en una vida mundana permanentemente (Hebreos 6:4-6)

Pero veamos y expliquemos otros versículos que generan cierta confusión

Filipenses 2:12 “Por tanto, amados míos (habla Pablo), como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”

Dice que nos ocupemos, es decir que “trabajemos sin descansar” en la tarea del evangelio y eso se logra a través de las buenas obras que Dios mismo preparó (Efesios 2:10), con temor y temblor puesto que es una orden de Jesucristo por la que un día todos los salvos en Cristo daremos cuenta en el “Tribunal de Cristo” (Romanos 14:10-12)  (No el Trono Blanco del juicio final que es para los que no aceptaron a Jesucristo como Salvador)

1 Corintios 3:15 “Si la obra de alguno se quemare,  él sufrirá pérdida,  si bien él mismo será salvo,  aunque así como por fuego”

Muchos que pretenden hacer dudar de una salvación verdadera usan también el escrito de Pablo: “Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.” (1 Corintios 10:12), aquí Pablo está advirtiendo a cristianos de que no caigan en los mismos pecados mundanos que cometían antes de haber sido rescatados, de ninguna manera habla de la posibilidad de perder la salvación, y vemos en el versículo siguiente (v13), que está hablando a creyentes genuinos, así que usa el contexto para entender el versículo, sabemos que Pablo es el expositor más rotundo de la salvación por gracia, que es dadiva eterna, si Pablo estaría hablando de perder la salvación ¿Cuánta doctrina de Pablo se hubiera quebrado ya?

En el Apocalipsis también hay algunos versículos que podrían hacernos dudar de nuestra salvación si no tenemos un buen fundamente bíblico, Juan el autor del Apocalipsis, en sus epístolas es quien más interesado está de darnos seguridad de vida eterna desde el momento de tener fe salvadora (1 Juan 5:13)

En Apocalipsis 22:19 parecería que Dios podría borrarnos del libro de la vida, pero debemos notar que es un mandamiento de obediencia. El creyente verdadero NUNCA irá en contra de lo que Dios ha establecido. Al contrario, el verdadero creyente “teme a Dios” y se somete a sus mandamientos. El usar mal la Palabra de Dios es un indicador de que la persona nunca ha sido salvo ni regenerado por Dios. Esto concuerda con Apocalipsis 3:5, “El que venciere. . . no borraré su nombre del libro de la vida”. El triunfo que se requiere en 3:5 está garantizado en 13:8 y 17:8. Esta no es una contradicción, como cuando Pablo dijo, “ocupaos en vuestra salvación. . . porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad” (Filipenses 2:12-13). Se cumple entonces la siguiente condición: si triunfa, Dios no borrará su nombre (3:5); y luego asegurar: si su nombre está escrito, triunfará (13:8 y 17:8). Los que “están escritos” realmente deben conquistar, y realmente conquistarán. Por un lado se resalta nuestra responsabilidad; por el otro la soberanía de Dios.

1 Juan 5:4-5: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”

Consideremos complementariamente Apocalipsis 17:8 “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”. Una vez más, tener el nombre escrito en el libro de la vida no va a permitir “asombrarse” de la bestia a los escogidos de Dios, mártires de Gran Tribulación. Aquellos que no tengan sus nombres escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo se asombrarán, se marcarán y serán lanzados al lago de fuego (Apocalipsis 20:15)

La enseñanza que se muestra nuestro nombre escrito en el libro tiene eficacia. Es decir que define nuestras acciones. Tener su nombre escrito en el libro del Cordero desde la fundación del mundo garantiza que aún luego de que la Iglesia sea arrebatada, los escogidos que queden para la Gran Tribulación no adorarán o se asombrarán ante la bestia. Juan no dice, “Si adoras a la bestia, tu nombre será borrado”. Él dice, “Si tu nombre está escrito, no adorarás a la bestia”.

El impacto práctico de esta verdad no es que nos descuidemos en cuanto a la fe, amor y santidad. La vida cristiana requiere de atención (Hebreos 3:12), esfuerzo (Lucas 13:24) y empeño (Hebreos 12:14). Antes bien, el impacto que tiene es que descansamos en la seguridad de que no se nos deja solos en esta “batalla de la fe.” El Dios que le llamó es fiel y lo “confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” [su santificación] (1 Tesalonicenses 5:24). Él perfeccionará la buena obra que comenzó (Filipenses 1:6). Somos guardados por el poder de Dios (1 Pedro 1:5). Debemos perseverar, pues sólo aquellos que perseveren serán salvos (Marcos 13:13). Y perseveraremos, porque Dios está trabajando en nosotros para hacernos aptos en toda buena obra para que hagamos su voluntad (Hebreos 13:21).

Aceptemos la promesa divina:

Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”

Sabemos también que siempre habrá apóstatas, más aun en el “tiempo final” (1 Tito 4:1, Mateo 24:5), sin embargo es necesario que hayan, para que la Palabra de Dios se manifieste en verdad, pero la biblia nos enseña, que aquellos que salen y caen de la iglesia, jamás fueron realmente salvos:

Juan 2:19 “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”

Dios quiere que sepamos que los que hemos creído eficazmente sepamos que tenemos vida eterna

1 Juan 5:13 “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”

El Señor Jesucristo jamás condicionó su salvación, más bien dijo: “Todo lo que el Padre me da,  vendrá a mí;  y al que a mí viene,  no le echo fuera” y dice también “yo les doy vida eterna;  y no perecerán jamás,  ni nadie las arrebatará de mi mano”.  Bíblicamente no existe un versículo que dice que una persona salva pueda perder la salvación, lo que la biblia dice es que los apostatas no perseveran, y que tarde o temprano Dios los lleva a luz y son desenmascarados (Mateo 7:21-23). El hecho de tener participación religiosa, profesar ser cristiano, ser un líder religioso, diácono, vida misionera trabajada, no siempre significa haber nacido por segunda vez, hay mucha gente religiosa que aunque tiene el sello de cristiano, qué jamás ha tenido una fe genuina, y que aunque tengan la etiqueta de cristianos no tienen el sello del Espíritu Santo, que es la garantía de ser salvo y para siempre salvo.

Mateo 7:21-23 “No todo el que me dice: Señor,  Señor,  entrará en el reino de los cielos,  sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día:  Señor,  Señor,  ¿no profetizamos en tu nombre,  y en tu nombre echamos fuera demonios,  y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;  apartaos de mí,  hacedores de maldad”

Finalmente consideremos algunos puntos para mantener solida nuestra salvación eterna por gracia:

Si no creemos en la vida eterna que Jesucristo con sus propias palabras prometió entonces estamos llamando mentiroso a Jesucristo (Juan 10:29; Juan 14:6; Juan 3:36; Juan 3:16-17; Juan 5:24; Juan 10:9; Juan 10:14; Juan 10:27-29, etc)

Si una persona tiene que “hacer algo” para mantener su salvación, entonces la salvación ya no es por gracia, sino por obras. (Gálatas 2:16; Romanos 11:6)

Si una persona que ha rescatada genuinamente por el evangelio Jesucristo en un momento de su vida, luego puede perder su salvación, entonces Jesucristo hubiera muerto en vano o su sangre NO hubiera sido suficiente para pagar los pecados de esa persona. (Gálatas 2:21; Filipenses 1:6)

Si una persona salva, va estar preocupada por perder su salvación, jamás va a ser una herramienta útil en la comisión del Señor para su evangelio. Los profetas, apóstoles y discípulos eran eficientes por el poder del Espíritu Santo (Salmo 51)

Por último nosotros no somos sellados por el Espíritu Santo, somos sellados “con” el Espíritu Santo, él es nuestro sello, nuestra garantía, la presencia del Dios trino en nosotros mismos. (Efesios 4:30; Efesios 1:11-14)

¿Quién nos separa del amor de Cristo?

Pablo, hablando de los redimidos en Cristo, dice que nadie puede separarnos del amor de Dios (ni nosotros mismos)

Romanos 8:35-39  “¿Quién nos separará del amor de Cristo?  ¿Tribulación,  o angustia,  o persecución,  o hambre,  o desnudez,  o peligro,  o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.  Antes,  en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte,  ni la vida,  ni ángeles,  ni principados,  ni potestades,  ni lo presente,  ni lo por venir,  ni lo alto,  ni lo profundo,  ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,  que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

Gracia de Dios > Fe > Arrepentimiento > Salvación > Fe > Gracia de Dios

La prueba final de que realmente has conseguido la salvación eterna, es porque te darás cuenta de que odias el pecado que antes amabas, y amas la ley de Dios, tanto como obrar su voluntad que antes obedecías, recuerda qué:

2Corintios 5:17  “De modo que si alguno está en Cristo,  nueva criatura es;  las cosas viejas pasaron;  he aquí todas son hechas nuevas”

Agradezco a Paul Washer, Jhon Macarthur, Henrry Tolopilo y algunos otros hombres de Dios, algunos mucho más pequeños que los primeros, pero quizá más grandes en la gloria de Dios, que por Su gracia he podido conocer, quienes me han guiado a redactar, no conozco el fin, y no soy teólogo, ni erudito, pero confío en la sabiduría que Dios otorga a los suyos, espero que alguien se beneficie, recordando que no hay mejor lectura, ni mejor maestro que el Espíritu Santo de Dios, quien nos da discernimiento cuando escudriñamos las escrituras.

Al Dios Trino sea toda la Gloria para siempre, y que Él bendiga su Palabra.

Gálatas 1:8 “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”

Con amor en Jesucristo y a quien corresponda,

Álvaro Salcedo Delgado.

Bolivia, 10 de febrero de 2010

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